domingo, 21 de enero de 2018

BCU tres estrellas en Andalucía

Empezaré diciendo, que la tecnificación y la mejora de las capacidades en disciplinas deportivas como el kayak de mar, no es una opción, es sencillamente imprescindible.


Como en cualquier deporte, la adquisición de las habilidades personales básicas nos permitirá la ejecución de las diferentes técnicas o maniobras, necesarias para la práctica. A lo anterior, se le suma que desarrollamos nuestra actividad en un medio natural especialmente cambiante, el mar, que a veces puede ponerse complicado. Por ello, no solo hay que dominar la técnica para desplazarnos y disfrutar de las olas, también hay que tener conocimientos teóricos del entorno y capacidad de actuación ante imprevistos, que nos permita salir airosos de posibles incidencias.


En nuestro entorno, cada país ha confeccionado su propio programa formativo para los diferentes deportes, que en la mayoría de los casos tiene un desarrollo curricular dirigido hacia el técnico deportivo/entrenador, no a  la cualificación del deportista practicante, esto es el resultado de un enfoque competitivo del deporte y la actividad física, que en mi opinión es muy limitante, y cada vez se encuentra más desfasado. Por supuesto, hay excepciones a esta filosofía, generalmente en actividades que vienen de culturas diferentes, incluso de competición (los cinturones en las disciplinas derivadas de las artes marciales por ejemplo). Pero vamos a lo nuestro...


Dejando de lado el Ocean Racing, el kayak de mar es una actividad lúdica y de aventura, que nos permite la navegación, como cualquier otra embarcación, con sus propias connotaciones. Cuanto mayor sea la competencia del palista mayores serán los retos (o más complicadas las condiciones de navegación) a que podrá enfrentarse, aumentando además de manera directa su seguridad. Los niveles más avanzados de competencia (habilidades y conocimientos) capacitan a los palistas a asumir la responsabilidad de liderar/guiar a grupos en el agua.

Internacionalmente, diría que mundialmente, la acreditación del nivel de capacitación de un kayakista de mar más reconocida es la establecida por la British Canoe Union, que por medio de una escala de estrellas clasifica al palista hasta un máximo de 5. Los dos primeros niveles son transversales a las diferentes modalidades de piragüismo, a partir del BCU 3* ya es específico para la modalidad, en nuestro caso seakayaking. El 3* es el de un palista competente para formar parte de un grupo en una travesía o expedición, con  domino de determinadas técnicas y maniobras  en condiciones moderadas de mar. El 4* (Sea kayak Leader) ya te faculta a ser guía del grupo en esas condiciones. El 5* (Advanced Sea kayak Leader) acredita tus capacidades de liderar grupos en condiciones duras.


La cualificación se obtiene por medio de exámenes reglados, en los que se evalúa con mucho detalle cada uno de los estándares establecidos para esta acreditación de nivel por parte de la BCU. En este país ya hay un buen grupo de palistas acreditados con BCU 3*, con titulación BCU 4* ya son muchos menos y los que tenemos el nivel 5* pueden contarse con los dedos de una mano.

¿Para que sirve tener este tipo de titulación? De entrada creo que es bueno conocer tu nivel, que ha sido contrastado, tanto para ti mismo como para los demás. Si, ya se que los kayakistas somos gente que nos gusta ir a nuestra bola y valoramos especialmente la independencia y autonomía, pero lo cierto es que en reuniones, symposiums y actividades organizadas, cada vez es más frecuente que se distribuyan las rutas por niveles, y en muchos países incluso te piden que justifiques tu nivel para poder participar. En otros, y según en que lugares, te piden que tengas el BCU 3* para poder alquilar un kayak o incluso formar parte de una expedición comercial.


Hasta ahora no era fácil realizar exámenes de la BCU fuera del Reino Unido, ni formarse de manera específica en los contenidos y habilidades requeridas. Por ello hemos diseñado un programa para ello en Andalucía por primera vez, accesible y sencillo y dirigido a obtener la titulación BCU 3*. La formación y el examen final se concentra en cuatro días, repartidos en dos fines de semana, para grupo máximo de seis alumnos. 


Yo seré el formador y Anna Moreno la examinadora. Las prácticas y pruebas se llevarán a cabo en la bahía de Cádiz. Interesados/as contactad a través del correo: joserbello@telefonica.net



¡Nos vemos en el agua!

SUROESTE ESCUELA DE DEPORTES NAUTICOS

viernes, 12 de enero de 2018

Bretaña. I Symposium Internacional Kayak de Mar en Francia. 21-28 Abril.

Navegar en la Bretaña francesa es un objetivo para cualquier seakayaker.  Por la magia del entorno y sus enormes mareas.

 
CK/mer organiza el primer Symposium Internacional de Kayak de Mar en Paimpol-Archipel de Bréhat durante la última semana de Abril. Siete días a tope!
 
Este es el enlace con la información y las opciones de inscripción para los tres días de formación/tecnificación y los cuatro días de travesías:




Pongo a continuación la lista de coaches del evento. Desde aquí quiero agradecer a la organización, que me haya llamado para formar parte de este potente equipo internacional. Será un enorme placer volver a palear con tan buenos palistas y amigos.


¿Nos vemos alli?

viernes, 29 de diciembre de 2017

N50

El desarrollo de una embarcación siempre es algo ilusionante.... y trabajoso! Es conocido el nivel de calidad de los kayaks de Fun Run, esto no es por casualidad. Hay mucha dedicación y amor por lo que se hace.


Antes de incluir en el catálogo un producto definitivo, este ha sido probado a fondo. Tras medio año en el agua con el Neutrón, puedo decir que este es un kayak que va a gustar mucho.

Este barco deriva directamente del Rocker 5.1., que a pesar de su eslora, por encima de los 5 metros es un barco para jugar y divertirse en recorridos costeros. Su importante arrufo y construcción con pantoques lo convierten en un juguete. Javier ha desarrollado el molde del N49 a partir de ahí, redondeando los cantos y reduciendo el arrufo de popa fundamentalmente, lo que da mayor linea de agua y dulcifica el comportamiento.   


El resultado es un kayak muy polivalente, que sirve tanto para meterte en líos entre rocas como para travesía, a una más que correcta velocidad medida (especialmente si hay movimiento). Hay en este blog varias entradas anteriores que he ido colgando aquí durante las mil millas de navegación que le he hecho. Pongo algunos enlaces a continuación, para no repetirme:

Una de las consecuencia de todo lo anterior es que ahora que ha llegado el momento del lanzamiento oficial del modelo, su nombre definitivo sea N50. Esta es la denominación que le hace justicia, es un nombre redondo que indica su eslora y lo sitúa en el sector de kayak al que pertenece: kayak de travesía corto.


Por sus volúmenes resulta muy seguro para jugar en las olas y surfea muy bien. Dependiendo de la constitución del kayakista, cada cual podrá optimizar su rendimiento en variados ambientes marinos. Es una ventaja que este barco pueda personalizarse para acomodar a palistas muy distintos, antropométricamente hablando.


Lo dicho, desde ahora N50.

sábado, 16 de diciembre de 2017

¿Esta lejos la línea del horizonte?

A todos nos parece que la línea del horizonte que vemos en el mar está muy lejana. No es así.



Tener una idea aproximada de esta distancia es importante cuando navegamos y es un elemento más de nuestra seguridad.

Debido a la curvatura de la tierra no podemos ver muy lejos. La mejor manera de mejorar la distancia que abarcamos con la mirada es simple, elevarnos sobre el nivel del mar. A mayor altura veremos más lejos, sin embargo esto no podemos hacerlo mientras navegamos.

Suponiendo que nuestros ojos están a un metro de altura sobre el agua cuando estamos en nuestro kayak, podemos hacer un simple cálculo para determinar dónde está la línea del horizonte que vemos. Sabiendo que la línea que forma nuestra visión hasta el horizonte está en un ángulo de 90º con el radio de la tierra, la hipotenusa del triángulo que se forma junto con estas dos líneas será la que va desde el centro de la tierra hasta la altura de nuestros ojos.

El radio de la tierra tiene 6371 km es decir 6371000 m al que sumamos nuestra altura sobre el mar, otro metro: 6371001. Recurriendo al teorema de Pitágoras, el cálculo es sencillo:

Tenemos el valor de la hipotenusa (6371001) y de un cateto (radio de la tierra). Despejamos el otro cateto (que es la distancia que queremos conocer) y ya podemos hacer el cálculo.


















Pasando la distancia a millas náuticas, resulta que nuestro horizonte desde el kayak se limita a menos de dos millas (1,9 NM). Bueno es saberlo ¿no?.