lunes, 3 de febrero de 2014

Nuestra ruta en la Carta

Preparación


Toda travesía tiene una fase preparatoria, más o menos compleja (eso depende de la propia ruta) y siempre ilusionante. Pero en todos los casos necesitamos tenerla representada gráficamente.

Partiendo de cero, si vamos a palear una zona desconocida, mi costumbre y consejo es tomar la referencia general de la misma sobre un plano terrestre (vale uno de carreteras) de la zona a una escala general (1:500.000 por ejemplo), para ubicar de manera general el recorrido, poblaciones y vías de comunicación principales. Esto es útil para conocer aspectos muy generales como la distancia hasta una gran población con hospital, estaciones de autobuses, estaciones de tren o talleres especializados, la localización de clubes náuticos etc.

Posteriormente necesitaremos la carta náutica del área a recorrer en escala 1:50.000 o 1:25000, dependiendo de la longitud de la ruta, y un mapa de carreteras o mejor topográfico, de similar escala, que utilizaremos como complemento a la carta náutica con los detalles de tierra. Igualmente nos apoyaremos en el derrotero publicado de la costa, si existiera.

El objeto de esta doble cartografía es utilizarla en el agua ambas a la vez, aunque la principal sea la carta náutica. Pero en nuestra funda estanca de cubierta, tendremos en una de las caras dicha carta y en la otra el mapa topográfico, con las vías de comunicación. Muchas cuestiones que nos interesan a la hora de desembarcar, no se encuentran en la carta. En la carta identificaremos su localización en la cartografía general del país, escala y declinación magnética.

La escala de un mapa o en una carta es la relación constante entre la dimensión real y la representada. Escala 1:50.000 significa que una medida en el mapa corresponde a 50.0000 medidas reales. Un centímetro en el mapa son 50.000 centímetros reales, es decir 500 metros. Luego a esa escala 1 kilómetro real serán dos centímetros en el mapa.

En la carta nos olvidaremos de los kilómetros y haremos todas las mediciones en millas náuticas, por una razón de peso. El SI (métrico) se basa en una convención, mientras que la milla se obtiene de una medida real sobre la circunferencia de la tierra, es la dimensión de un arco de un minuto de un meridiano terrestre, es decir 1852 metros si lo pasamos a SI.


En la carta náutica cada minuto de latitud medido sobre los márgenes tanto izquierdo como derecho representan una milla. Todos los cálculos de navegación se basan en esto, por lo que en la elaboración de nuestra ruta usaremos las millas náuticas como medida de distancia y los nudos (millas/hora) como unidad de velocidad.


Definición del recorrido
Todas las cartas náuticas están orientados al norte, y se encuentra cuadriculado con líneas N-S y W-E, por lo que de un primer vistazo ya tendremos la orientación de la ruta respecto al sol. Haremos una ficha del recorrido en la que estableceremos:

  • Puntos de inicio y final de la ruta
  • Etapas, con sus puntos departida y llegada
  • Distancias generales y parciales
  • Referencias destacables
  • Posibles vías de apoyo por tierra a lo largo de la ruta
  • Poblaciones costeras de paso y poblaciones cercanas, con datos sobre su tamaño, habitantes en la época de la travesía, servicios sanitarios, pernocta, comunicación y abastecimiento.
  • Clubes náuticos.
  • Información complementaria y cuestiones de interés cultural o turístico etc..

Para todo lo anterior elementos de apoyo fundamentales son el derrotero y el mapa topográfico.

Otra cuestión importante es la ficha de cada tramo: http://bit.ly/LH315D

Representación del recorrido en la Carta Náutica.
Tras el análisis pormenorizado de la carta, con sus accidentes geográficos, sondas, corrientes y tipos de costa. Lo primero que hay que hacer es marcar el recorrido, a base de trazos de lápiz según los puntos de interés y los lugares de  pernocta inicialmente planeadas. Es una buena costumbre segmentar el recorrido dividido en horas de navegación, de acuerdo al ritmo medio estimado, este ritmo dependerá de las condiciones de la mar, dificultades previstas y nuestro nivel. De esta manera ya de entrada conoceremos el número de millas/día que progresaremos, y podremos confirmar los lugares de acampada.
A mayor escala mayor detalle, pero para rutas largas, escalas por encima de 1:50.000 exigen trabajar con mucho papel. 

 

Hay que asegurarse que la carta está actualizada a la fecha. Hay que contar que en el agua trabajaremos sobre la carta dentro de una funda estanca, que generalmente tiene unas dimensiones de DIN A4, por lo que toda la información de cada etapa debe entrar en esa medida. En la parte posterior de la funda dispondremos el mapa topográfico de la zona con las anotaciones de interés de la etapa del día.


Cuando hago travesías en solitario (frecuente), tengo la costumbre de repasar cada etapa diariamente a la hora del desayuno. Es un buen momento para justar horarios o introducir cambios en el planning, de acuerdo al parte meteorológico. Si encuentro un lugar tranquilo y acogedor para ello... pues mucho mejor...