martes, 17 de octubre de 2017

Cantabria

La costa cántabra, como todo el litoral norte de la península ibérica es una maravilla, por su variedad, belleza y aspereza. Se puede recorrer en pocos días. Aprovechando que la semana pasada en Cantabria fue primavera nos fuimos para allá. Palee algunos días en solitario y otros con Ainhoa.



Creo que nadie tiene ya dudas sobre el calentamiento global, pero es que este Otoño no quiere entrar.
La ruta comenzó en Muskiz.
 

Al fondo se ven los aerogeneradores del largísimo espigón de entrada al puerto de Bilbao, estamos aún en Euskadi. Se ve claro que el sentido de la travesía es E-W.
 

Esta zona industrial nos sirve de referencia para saber que ya entramos en Cantabria.



Castro Urdiales siempre hermosa desde el agua.


 

Cuando estas solo te tienes que hacerte tu las fotos.. autoretrato creativo.






El área de Santoña








El faro del Caballo.



Muchas posibilidades de pasos interesantes.




En alguna otra etapa, sin embargo, ha habido que alejarse de la costa.



La llegada a tierra siempre es un buen momento.


Allá por donde pasamos ... dando espectáculo...


En algunas etapas he usado aeroguía en vez de carta, porque no la tenía. Son sistemas complementarios, pero en mi opinión la carta es insustituible, por su exactitud y la información relevante para la navegación.




Downwind hasta Santander... que disfrute. !
 

En las fotos, como siempre, no se aprecian las olas. Una buena manera de saber como está la mar es mirar lo mojada que llevas la gorra.
 

Peligros, punto de encuentro de kayakistas santanderinos.





En Suances movidito.





Algunos desembarques en puerto, para asegurar, porque las playas estaban batidas por olas grandes.

 



Concluimos en San Vicente de la Barquera, desde donde no hace mucho partimos para hacer la costa asturiana.


Nos vemos en el agua..!

jueves, 5 de octubre de 2017

¿Varios kayaks o un kayak?

Tengo amigos que necesitan un garaje solo para guardar sus kayaks. 


Es verdad, que dependiendo del tipo de navegación, la embarcación ideal es muy distinta, no es lo mismo ir a coger olas o jugar entre rocas, que competir en aguas abiertas o ir de travesía en autosuficiencia un mes cargando todo el equipo. 

 Mi problema como el de la mayoría, es que me gusta hacer de todo. 

 






 

La vida es una sucesión de etapas, en las que nuestros intereses y prioridades van cambiando, tanto por nosotros como por nuestro entorno. Si esto lo trasladamos al deporte, la gente inquieta que le gusta la actividad en el medio natural acaba con un montón de juguetitos, desde los patines en línea y el material de montaña, de escala, de acampada, de ski, la bicicleta (una para monte y otra para carretera), las cosas de bucear ...  hasta el velero ... una locura vamos... 

Con el tiempo, he ido comprendiendo que el que mucho abarca poco aprieta (eso lo saben bien los que se dedican en serio a la competición), y he ido limitando las cosas que hago en materia deportiva. Además, siempre he sido de espíritu minimalista y eso ayuda. Considero que la sencillez es un plus y utilizo este modo de pensamiento para todo. Además en mi momento vital, que ya me he serenado un poco, focalizo mi actividad solo en aquello que me ayuda a ser feliz, y que me es accesible.

Vamos a centrarnos en el tema pues. Los kayaks llevan conmigo mas de un cuarto de siglo, bastantes de esos años dedicándome "en serio" y he navegado en muchos, eso si, siempre en mar. En la mar, como hay que llamarla si realmente eres un navegante. Por lo que he puesto arriba, ya se habrá deducido que soy más de "un kayak" para todo que de "varios kayaks" uno para cada cosa. Entendiendo esto, con las limitaciones que ofrece la opción de la polivalencia, en los usos extremos.  Bueno, entonces ¿que tipo de kayak de mar?


De acuerdo a las tendencias actuales, en mi opinión podemos clasificar los kayaks de mar en estas categorías de por su eslora y forma del caso:
  • Ocean play. Sobre los cuatro metros. Cortos, y con mucho rocker sin ser kayaksurfs son muy divertidos, rápidos en las maniobras y lentos en el deslazamiento (rutas). 
  • Versatile play.Ya son más largos, algo mas de cuatro metros y medio con bastante arrufo aún. Mantienen una muy buena maniobrabilidad y además se defienden en travesías cortas.  
  • Short expedition. Sobre los cinco metros. Con una buena línea de agua, por su eslora son maniobrables y seguros. Polivalentes.
  • Long expedition. Cinco metros y medio o un poco menos. Menos maniobrables aunque muy marineros, gran capacidad de carga y rápidos.
  • Fast expedition. A partir de cinco metros y medio, casi toda su eslora es mojada. Volumen desplazado a proa. Necesitan timón para dirigirlos. Muy rápidos.
  • Greenland. Los auténticos diseños tradicionales, sin demasiado rocker y largos. Tienen cubierta muy baja. Pefectos para esquimos y maniobras esquimales, con poca capacidad de carga e incómodos para navegar con mala mar (son kayaks húmedos).
  • Kayaksurf y Surfski. Estos no son kayaks de mar, pero los pongo aquí porque se utilizan para la competición en mar, extreman las virtudes y medidas de los ocean play y fast expedition respectivamente.Los primero tienen el casco plano y manga generosa y los segundos casco redondo y manga exigua.
Por supuesto, cada categoría además de lo descrito tiene un montón mas de características propias, volumen, manga y otras también importantes, pero valga lo dicho a efectos de la clasificación.   
Los guías/instructores necesitamos un kayak polivalente, que sea seguro y que nos de todas las garantías. Por ello, para mi, la mejor opción estaría entre los versatile sea play y los short expedition. Si además haces frecuentes travesías, como es mi caso, mejor el segundo.


El kayak que uso actualmente es el Neutrón N49 de mi patrocinador Fun Run. Estas son sus características.




Los kayaks polivalentes cercanos a los 5 metros son una estupenda opción para los minimalistas.