martes, 23 de mayo de 2017

Mantenimiento de la orza

Los kayaks de mar pueden llevar timón u orza retráctil, ya hemos hablado en diferentes ocasiones aquí de las ventajas e inconvenientes de cada opción. La elección de uno u otros sistema dependerá del tipo de navegación que hagamos y consecuentemente del diseño del casco de la embarcación.  

Personalmente, salvo en paleos de grandes distancias en aguas abiertas utilizo siempre orza como sistema para asegurar el mantenimiento del rumbo, por su polivalencia.

Una de las ventajas de este sistema respecto al timón es su simplicidad, pues únicamente cuenta de la propia orza o deriva, que pivotando sobre un eje, sale más o menos del casco manejándose con un mando junto a la bañera, que tienen un corto desplazamiento longitudinal. El mando y la orza son solidarios a través de un cable de acero. 

Conviene realizar el mantenimiento del conjunto de manera periódica, o como en este caso, se convierte en imprescindible cuando ya es una reparación en sí. El problema habitual en esta instalación es que la hoja de la orza se atore en su canal con pequeñas piedras. Esta es la razón por la que toda orza debe llevar un pequeño cabo en su extremo, que nos permita tirar de el para extraerla en caso de bloqueo. Cuando forzamos el mando de manera inadecuada, para sacar la orza estando atorada, podemos incluso doblar el cable. Nos encontramos en esa situación, y la solución es desmontar el cable y sustituirlo por uno nuevo, además de limpiar bien el tubo de plástico por donde corre. 

Vamos a trabajar en un sistema de orza Valley tradicional.
Comenzamos liberando el cable del mando, que está fijado con un simple tornillo de cabeza allen.
  

Una vez liberado el cable del mando, nos vamos hasta popa y lo extraemos completamente, tirando de el.


Desmontamos el otro extremos de la orza, fijado aquí también por un tornillo.  


Extraemos la orza. Este es el eje sobre el que pivota el elemento. Lo  limpiamos bien, al igual que todo el hueco donde se aloja la propia orza cuando está recogida. 

 

Antes de extraer la orza hemos marcado con un rotulador el límite máximo hasta donde sale del casco cuando está trabajando, esto nos servirá luego para ajustar el mando.


Entre el mando y la orza, el cable de 3 mm de acero inoxidable corre por una simple funda de plástico que está fijada al interior en un lateral de la embarcación (atravesando los tabiques de los tambuchos). Para limpiar el tubo de plástico, una buena opción es usar una jeringa con agua dulce.

 

 

Como se ve en las fotos, para introducir el agua a presión, hemos girado el kayak, de manera que el casco esté hacia abajo, y permita salir el agua y la arenilla que arrastre.


Una vez todo bien limpio, introducimos el nuevo cable (que hemos cortado a la medida del anterior), desde el lado del mando. Podemos lubricar con jabón, para que corra suave.

 

El otro extremo lo colocamos en la orza.

 

Atornillamos para fijar, y colocamos la orza en su eje.


Ahora ya solo queda colocar bien el cable en el mando, fijándolo con el tornillo. Para ajustar el movimiento, sacamos la orza hasta la marca del rotulador que hicimos, ponemos el cable tenso y atornillamos con el mando en su posición más atrasada posible (sentido popa), y listo.

 

Si lo hemos hecho bien, al desplazar el mando (ya solidario con el cable) hacia su tope delantero (sentido proa) la orza quedará totalmente recogida.

Un par de trucos para evitar problemas futuros:
  • Para mover la orza en tierra utiza solo el mando. Como mucho, se puede extraer la hoja tirando del cabito, pero nunca introducirla empujando la orza directamente con la mano, hay posibilidades de doblar el cable.
  • Cuando endulces la embarcación, es bueno limpiar la caja de la orza a chorro, para esto es fundamental que el kayak esté con el casco hacia abajo. Si introducimos agua en la ranura de la orza estando casco arriba, el agua entrará en el tubo junto con la arena que se encuentre en la caja de la orza.
Listo, ahora a disfrutar....

martes, 16 de mayo de 2017

Enfilaciones

Como siempre que hablamos de navegación en kayak de mar, antes que nada, conviene tener claro que la señalización marítima (balizamiento etc) está diseñada para buques y embarcaciones en general mucho más grandes que las nuestras, y tienen como objeto la seguridad de las mismas.


Debemos conocer y manejar estas señales con soltura, pues también navegamos en esas aguas, pero en muchos casos (la mayoría) nuestra seguridad depende precisamente de no seguirlas. Esto es evidente, pues si esta señalización indica los pasos y rutas de grandes embarcaciones, ahí es donde no  debemos estar. 

Hoy hablamos de enfilaciones, que no son más que las líneas que se constituyen por la alineación de dos  elementos que son reconocibles en la carta náutica. Normalmente para la entrada en puertos, canales de navegación etc, encontramos indicada en la carta la enfilación correcta, marcando el rumbo exacto que seguimos si alineamos los dos objetos señalados, de esta manera los barcos están en aguas seguras.

En medio de la Bahía de Cádiz tenemos dos postes que indican la entrada exacta de la canal de navegación desde fuera de la Bahía, el primero es más bajo, de manera que si accedemos desde mar abierto, solo tenemos que orientar nuestro rumbo para alinear las señales coloreadas (una arriba y otra abajo) o las luces correspondientes, si es de noche. Estaremos justo sobre la línea que marca la carta.


Este tipo de enfilaciones son las llamadas "artificiales", pues se han construido expresamente con esta finalidad. También se marcan en la carta enfilaciones "naturales" aprovechando la existencia de dos elementos fácilmente reconocibles desde el agua (edificios, monumentos, antenas, montañas etc..), que nos sirven de igual manera.

 

Más interés tiene para nosotros utilizar esta sistemática para posicionarnos en nuestra navegación de cabotaje. El procedimiento es rápido, sencillo, y nos indica con exactitud nuestra posición en el  punto donde la linea que marca nuestra enfilación corta la ruta sobre la que vamos. Ya hemos visto por aquí otros posicionamientos, sin embargo este es muy simple y rápido.

jueves, 11 de mayo de 2017

Curso de Rescate y Autorrescate (esquimotaje) en Cádiz

Si navegas en kayak esta formación es básica para palear con seguridad, estos son los CONTENIDOS


Tener un autorrescate fiable amplia enormemente nuestos horizontes kayakeros..
 
 

lunes, 8 de mayo de 2017

Aratz

Ya hacía tiempo que no ponía por aquí alguna actividad de montaña, así que hoy toca hablar del Aratz, que ascendimos el sábado.

Este monte es la cuarta cumbre en altura de Araba. Máxima cota de sierra de Altzania, con sus 1.443 m.



Como es una ascención sencilla, aprovechamos para alargar la ruta y hacer un recorrido circular, subiendo por una de las aristas y bajar por la otra. 

Partimos de Araia, junto a la vieja fábrica de Ajuria, desde donde vemos las moles calcáreas sobre nuestras cabezas.


 

Rápidamente se inicia la subida por la empinada cuesta de las vagonetas.

 

El sendero se marca con las señales del GR-25. Ascendemos sobre la margen derecha del río Ziraunza, que corre más abajo.

 
 
 

Estamos dentro de un bosque con antiguos robles, y pronto entramos en un enorme hayedo de verde luz tamizada por las hojas. 

 



 

 

Vamos ganando altura, el collado de Gastolepo ya está a 930 m.


 

El terreno se abre completamente al llegar al collado de Azkosaroi tras ascender 230 metros más. Desde aquí subimos hacia el cordal por el sendero que llega desde el paso de San Adrián. En la parte alta están frescas las marcas de pintura que indican el recorrido de uno de los mejores maratones de montaña del mundo, la Zegama-Aizkorri, que tendrá lugar el próximo 28 de este mes.


 Rápidamente entramos en ambiente kárstico.

 


La presenta del Aizkorri nos acompaña en todo momento.

 


Buena cuesta.

 

En la arista pasamos la cumbre del Elurzuloak.

 

 

Continuamos hacia nuestro objetivo.

 

 

Ninguna dificultad.

 

 

Cumbre 


Descendemos por la arista Sur.

 

Enseguida estamos bajando por un canchal.



El descenso es muy rápido.


 

...en algunos lugares resbaladizo..

 

Del reino mineral al reino vegetal.


Algún destrepe más.

 

Ya se visualiza el sendero, del collado de Aratzarte.

 




Rodeamos la cumbre del Allaitz para llegar al siguiente collado, el de Allarte. Ya hemos descendido algo más de 300 m desde la cumbre.

 

Pasamos por el nacedero del río Zirauntza

 

El sendero balizado junto al río nos lleva hasta el punto de partida, cerrando el bucle.